miércoles, 19 de marzo de 2014

Realmente libres?


Muchos vivimos actualmente recordando nuestro mal pasado y de está forma sintiéndonos mal en el presente, creyendo en muchas ocasiones que no hemos sido perdonados o que no merecemos perdón.

La Biblia dice: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” Isaías 1:18 (Reina-Valera 1960). Eso significa que para recibir perdón de nuestro pecados, no importando como fueron, donde fuero, ni cuando fueron, lo único que necesitamos es ir delante de Dios, reconocer nuestros pecados y pedir perdón, porque si hacemos eso automáticamente Él nos perdona.

La Biblia dice: “Yo soy el que por amor a mí mismo borra tus transgresiones y no se acuerda más de tus pecados”. Isaías 43:25 (Nueva Versión Internacional). Leer siempre este verso me hace comprender que el perdón que recibo de Dios, no proviene de un merecimiento que hice, sino mas bien del amor puro que Dios nos tiene y ese mismo amor le hace olvidar nuestros pecados.

Ahora bien, si Dios nos perdona, ¿Por qué nosotros seguimos empecinados en no creernos perdonados?, ¿Por qué seguimos creyendo que lo que hicimos fue demasiado “grande” como para recibir perdón?, y es que cuando Dios nos perdona, no lo hace midiendo tu pecado, simplemente Él ve tu arrepentimiento genuino y te otorga ese perdón que necesitas.

Lastimosamente nosotros categorizamos el pecado en grande y pequeño, pero Dios no mide lo grande de tu pecado o lo pequeño que fue, Él te otorga el mismo perdón no importando tu pecado y es tan hermoso Dios que hecha tus pecados al fondo del mar, es decir, se olvida por completo de lo que hiciste y jamás te lo recordará: “Volverás a tener compasión de nosotros. ¡Aplastarás nuestros pecados bajo tus pies y los arrojarás a las profundidades del océano!” Miqueas 7:19 (Nueva Traducción Viviente).

¿Te sientes sucio?, ¿Sientes que has pecado de la manera mas vil?,  ¿Consideras que lo que hiciste no tiene perdón?, pues déjame decirte que DIOS QUIERE PERDONARTE.

¿Qué necesitas para recibir el perdón de Dios?

Reconocer tu error o que pecaste, tener conciencia pura de que lo que hiciste estuvo mal.
Estar arrepentido genuinamente por lo que hiciste, es decir no querer repetir ese error.
Pedir perdón a Dios, quien te lo otorgara enseguida.
Cuando tu vienes delante de Dios y reconoces tu pecado, estas arrepentido y le pides perdón a Dios, tienes que tener la SEGURIDAD  de que DIOS TE PERDONA.

Cuando Dios te perdona quiere al mismo tiempo que estés seguro de que esa situación esta olvidada y que ahora tienes una nueva oportunidad para mejorar, para vivir de otra manera o para mostrar que realmente quieres hacer lo correcto.

La voluntad de Dios es que puedas sentirte libre de la carga del pecado, y eso solo se logra creyendo en el perdón que Dios nos otorga. Por lo tanto ya no sigas pensando que no tienes perdón, ni que lo que hiciste fue demasiado malo, porque Dios no te perdona por lo poco o mucho que hiciste, sino porque simplemente TE AMA.

¡Vamos! ¡Levántate este día!, ya no sigas creyendo que no has sido perdonado, si reconociste tu error y te arrepentiste genuinamente, entonces tienes que estar seguro que en el momento que le pediste perdón a Dios, Él te lo otorgo.

¡Él te ha hecho libre! ¡Vive tu vida reconociendo tu libertad en Él!

“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” 

Juan 8:36 (Reina-Valera 1960)