miércoles, 12 de junio de 2013

2º parte "Creada para ser ayuda idónea"


¿TIENES SUFICIENTE TEMOR DE DIOS COMO PARA "NO DUDAR" DE SU PALABRA?

"Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.  Santiago 1:5 "

¿Cómo puedo tener un corazón alegre cuando mi marido me trata con tanta aspereza?
¿Debo fingir que es bueno en lugar de un perezoso y egoísta que se la pasa mirando televisión? 
¿Debo simplemente permitir que me pisoteé?  
¿Cómo puedo tener un corazón alegre cuando sólo siento dolor?
Tienes 2 opciones, decir: "Dios yo sé que no esperas que yo respete a éste hombre cruel" ó decir: "Dios, yo sé que Tu Palabra me enseña a que sea una mujer que esté ahí para mi esposo, haz de mí esa mujer".

Regresando a lo que anteriormente vimos, nosotras como mujeres hemos sido creadas por Dios para cumplir con Su plan en nuestro matrimonio, si nosotras no abrazamos éste plan divino, siempre estaremos luchando, pero en cuanto lo "comprendemos" y lo "aceptamos", nuestro pensar cambia, por ende, nuestras acciones, y  tus reacciones, y aunque te suene imposible, cambias las reacciones de tu propio esposo (eso yo lo he comprobado)
El matrimonio no es fácil ni perfecto, porque se compone de 2 personas imperfectas, pero nuestro trabajo como esposa, es ser una mujer dispuesta a ser "ayuda idónea", no es sencillo porque quizás tu esposo es "enojón, flojo, antipático a las cosas de Dios, esclavo de su trabajo, nada atento ni cariñoso, egoísta, agresivo ..." y eso no te facilita ser obediente a lo que Dios te ha pedido, pero no lo hagas mirando a lo terrenal, sino HAZLO PARA DIOS, sé la mujer que tu esposo necesita, POR DIOS, no por tu marido ni por nadie mas, únicamente por Dios.

Muchas veces las mujeres tenemos problemas en el matrimonio cuando simplemente "reaccionamos" por nuestros impulsos.  Pero debemos de dejar de confiar en nuestro pensar y en el consejo de los demás y escuchar la voz de Dios; actualmente los medios de comunicación, la radio, la televisión nos presentan "salidas fáciles", "supuestas soluciones" a problemas matrimoniales, pero dichos consejos están muy lejos de lo que dice la Palabra de Dios.  
 Nuestro Señor te quiere ayudar, quiere que tengas un hermoso matrimonio, acércate a Él y pídele esa sabiduría que sólo Él sabe dar...  Nos lo da como regalo, pero no lo da si no se lo pides.     ¡Cuánta sabiduría no habría en las mujeres cristianas si tan solo la pidiéramos!

No es fácil y más si tienes ya muchos años de casada, tienes una manera de ser y actuar ante tu esposo, pero en verdad, si le entregas al Señor tu debilidad y tus problemas, Él responde y hará cosas maravillosas y ocultas que no conocemos, ni esperábamos.   Dios a través de nosotras, puede cambiar a ese "viejito" y transformarlo en el "hombre maravilloso" que tanto anhela tu corazón.
No hay que olvidar que el matrimonio, es diseño de Dios y lo ha dejado como un "modelo" de la relación entre "Él" y "Su Novia, la Iglesia", así que no debe de haber margen de error, tenemos un rol que cumplir.


"Las ancianas ... enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes,  castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea  blasfemada" Tito 2:3-5



"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová" Salmo 111:10  

 "El principio de la sabiduría es el temor de Jehová"   Prov. 1:7   

"El temor de Jehová es el principio de la sabiduría"   Prov. 9:10   
    
  Si Dios lo dice 3 veces, es porque es digno de ser "acatado", el temor no es otra cosa que reconocer lo que Dios es,  que es Todopoderoso, nuestro Creador, nuestro Maestro y debemos de ponernos a cuentas con Él, qué tanto estamos haciendo lo que nos ha encomendado.  Y qué mejor que hacerles llegar ésto a las esposas jóvenes para que cobren conciencia de que sus acciones (buenas o malas) tienen consecuencias, y qué mejor que volver al camino correcto ahora y comiencen a sembrar para el espíritu y no para la carne.

"La mujer que realmente conoce a Dios, sabrá que la verdadera espiritualidad consiste en obedecer la Palabra escrita de Dios, no en cultivar sus "sensibilidades espirituales"

"Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto a tus enemigos que enviaré Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas, y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello hasta destruirte.  Deuteronómio 28:47-48

Si sigues deshonrando a tu marido, el planteamiento anterior probablemente se convierta en tu pesadilla personal.

"¿Te has enojado con tu marido en ésta semana por algo que hizo, como llegar tarde, hablarte con aspereza o gritarle a los niños?  ¿Ardiste con amargura, evitando intencionalmente su mirada para expresar tu menosprecio? 
 Bien sabes a qué me refiero, todas alguna vez lo hemos pasado.   Si tu marido lo merecía, si era tu derecho.  Y ¿Recuerdas alguna satisfacción que te dejó esa reacción tuya? ¿El se doblega ante tu enojo y se porta bien con la esperanza de escapar a tu condenación?  Él practica sus faltas y tu practicas tu amargura.  Los 2 practican para el divorcio y sus hijos observan y practicarán para ser malos padres y madres en un futuro.

Te pregunto, ¿Cuál es la voluntad perfecta de Dios para tu Vida?  ¿Tu misión en tu matrimonio?  SER UNA BUENA AYUDA IDÓNEA

Fragmentos del libro de Debi Pearl, el cual se llama "Creada para ser su Ayuda Idónea".

sábado, 1 de junio de 2013

1º PARTE "Creada para ser ayuda idónea"



1° Parte "El Regalo de Dios"   Dios le dió a Adán (tu esposo) el regalo más
precioso que jamás podrá recibir el hombre, una mujer (tú). 
"Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" Gen.2:18.   Si eres esposa, no olvides que has sido creada para suplir una necesidad, una ayuda idónea es lo adecuado para las necesidades de tu esposo, así es como fuimos creadas, ésto está en nuestra naturaleza.  Sin nosotras, los esposos andarían bastante perdidos, no pueden sustituirnos, porque somos necesarias. Así como nosotras no podemos tomar el papel del "hombre", él no puede tomar el papel de la "mujer".
Dios te creó especial, perfectamente equipada y capacitada para ser la ayuda idónea de tu esposo.  Nuestro despertar debe ser, principalmente para darle la honra a Dios, siendo la alegría a nuestro marido, para ayudarle y apoyarle, esa es la perfecta voluntad de Dios.
Al ayudar a nuestro esposo, ayudamos al plan de Dios, Dios le ha encargado al hombre una misión y nosotras tenemos que hacer nuestra parte para que ese divino plan se cumpla.   Y hacemos exactamente lo mismo, pero en sentido opuesto, cuando no ayudamos a nuestro esposo, somos rebeldes, y no cumplimos nuestra parte del plan para la cual Dios nos ha creado.   El resultado, deshonramos a Dios.

"Pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido" 1 Cor.7:34
Muchas veces el marido no es el angel que creemos, debería de ser, sin embargo, nuestra responsabilidad como esposas es cumplir nuestra misión, ayudar a nuestro esposo.  Hace tiempo me dijeron, "el esposo es la cabeza de la familia, pero la mujer es el cuello, y puede hacer que se mueva a dónde ella quiera", y ésto es muy cierto, pero cuidado, porque puede convertirse en un arma de doble filo si se usa equivocadamente.   Nuestra mira debe ser Dios, a Él debemos mirar siempre, no a nuestras necesidades, y por consiguiente nuestros actos serán buenos, pero si buscamos nuestro propio bien, entonces las cosas salen mal, el perfecto y bendito plan de Dios, se habrá torcido (mucho cuidado)
Nuestro papel como ayuda idónea, no nos pone por debajo del varón, sí, él es el responsable de la familia, de la esposa, de los hijos, pero mi papel como esposa, es apoyarle y ayudarle en donde sea necesario para cumplir la misión.   No necesitamos una gran lista de deberes, debemos estar siempre puestas y dispuestas a lo que haga falta en casa.   

"La mujer virtuosa es Corona de su marido. Prov.12:4" Tu esposo confía ciegamente en ti, sabe que tiene a una gran mujer , y se siente bendecido por la ayuda que eres para él.

"El corazón alegre constituye un buen remedio" Prov. 17:22  La alegría connota salud y felicidad, si tenemos un corazón alegre, estamos dando un gran paso para ayudar a que funcionen mejor las cosas en nuestro matrimonio. El corazón alegre es un excelente remedio, es una pócima de amor.   Todo lo contrario a la última parte del versiculo arriba mencionado dice "mas el espíritu triste seca los huesos". 
Con el paso del tiempo olvidamos que nuestra sonrisa enamoró a nuestro esposo y ahora sin sonreír como antes... ¿qué pasó?,  ¿dónde esa esa hermosa y alegre mujer que lo conquistó?  y ¿en qué momento permitiste que esta mujer gruñona y quejumbrosa mujer entrara en tu casa?
Tu dime, qué te agrada más ver, un rostro feliz y sonriente, escuchando palabras que sean melódicas para ti?, o gritos, gruñidos?  Eso mismo le pasa a tu esposo.

"Todos los días  del afligido son difíciles, mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.  Prov.15:15"  Muchas veces nos quejamos por todo, problemas económicos, creemos que el esposo no es capaz de sostener decentemente a la familia, y ésta actitud nuestra es un ataque directo al ego de nuestro esposo.  Si esta actitud ha estado en nuestros pensamientos y/o corazón, es hora de decirle "no más, fuera de aquí".
Cuántas veces nos incomoda y sufrimos por tener los muebles sucios o algo maltratados, porque no tenemos auto, o no podemos cambiar a nuestros hijos a una escuela de paga, por tener que visitar médicos de gobierno y no a uno particular. 

Algo que por propia experiencia he aprendido, es a contentarme con lo que tengo, no a conformarme, dije CONTENTARME.   Le agradezco a Dios y a mi esposo porque tenemos comida, tenemos un techo, porque tenemos ropa, porque estamos juntos, cosas aparentemente insignificantes, que damos por echo, pero que, al compararnos con otros, en verdad mal económicamente, nos damos cuenta que estamos bien.   Yo he encontrado riqueza en medio de mi pobreza, y he disfrutado de una rica torta compartida con mi esposo, o de dormir mas juntitos porque la cobija es pequeña.  Le agradezco a Dios por el trabajo que tiene mi marido, porque aunque es difícil para él salir de la ciudad por varios días, tenemos justo lo que necesitamos.  "El descontento no es un producto  de circunstancias, es una condición del alma"
...Querida Debi, un dia cuando estaba leyendo tus escritos acerca del gozo, llegó mi marido y me pidió que hiciera algo para él.  Lo hice alegremente y con una sonrisa y vaya que se llevó una gran sorpresa.  Ese fué el principio de nuestra nueva vida.   Entre mas dulce soy, mas bien le caigo a mi esposo y mas bien me caigo a mi misma....María.

Tu decide, quieres que tu esposo y tu sean coherederos de la gracia de la vida, o socios en las tensiones y estrés de la vida.

Fragmentos del libro de Debi Pearl, el cual se llama "Creada para ser su Ayuda Idónea".